Mostrando entradas con la etiqueta proteínas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta proteínas. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de noviembre de 2018

El tipo de entrenamiento de fuerza puede no determinar la ganancia en hipertrofia en sujetos jóvenes. Mitchell Et All


El artículo llevado a cabo por Mitchell et All (2012) se sirvió de una muestra de 18 varones sano de entre 21 y 22 años de edad sin actividad regular previa de entrenamiento de fuerza. Se desarrollaron tres protocolos de entrenamiento de fuerza para el miembro inferior. Cada uno de los sujetos siguió un protocolo de ejercicios asociado a una ingesta proteica post entrenamiento. Previamente al estudio, la musculatura fue medida a través de resonancias magnéticas y posteriormente al estudio, para poder definir los resultados de este proceso.

Una vez concluido, los resultados mostraron que tras 10 semanas de entrenamiento, el volumen muscular del cuádriceps aumento significativamente en todos los grupos.





Continuando con los resultados de dicho estudio, después del periodo de entrenamiento se produjo una mejora del RM de la musculatura extensora de rodilla.




De acuerdo al estudio llevado a cabo, un protocolo de entrenamiento adecuado, llevado a cabo por profesionales de ciencias del deporte, acompañado por la labor de un nutricionionista que de manera coordinada paute las directrices alimenticias necesarias para logar los objetivos. Por otro lado, el estudio pone de manifiesto que los tres protocolos de entrenamiento de fuerza suponen una mejora de la hipertrofia de la musculatura extensora de la rodilla. Esto nos lleva a ver que este estudio sigue la línea de otros muchos estudios en los que los resultados muestras que levantar cargas livianas, siempre que se induzca fatiga muscular conduce al aumento de la hipertrofia y de la ganancia de fuerza.

bibliografia
Resistance exercise load does not determine training-mediated hypertrophic gains in young men
Cameron J. Mitchell,1 Tyler A. Churchward-Venne,1 Daniel W. D. West,1 Nicholas A. Burd,1
Leigh Breen,1 Steven K. Baker,2 and Stuart M. Phillips1 1Exercise Metabolism Research Group, Department of Kinesiology; and 2Department of Neurology and Medicine, McMaster University, Hamilton, Ontario, Canada Submitted 18 April 2012; accepted in final form 18 April 2012


lunes, 11 de diciembre de 2017

Análisis del comportamiento de la ventana anabólica en persona físicamente activas: revisión bibliográfica. (Prieto, J; Irigoyen, J; 2016)


La siguiente revisión bibliográfica tenía como principal objetivo conocer la existencia o no de lo conocido como ventana anabólica, conocer también si existe un tiempo limitado de dicha ventana anabólica y finalmente conocer las recomendaciones nutricionales adecuadas a seguir antes y después del entrenamiento.
En primer lugar, debemos definir el término ventana anabólica. En Palabras de Aragon y Schoenfeld (2013):
“El concepto de ventana anabólica ha sido definido como el periodo de tiempo limitado después de las sesiones de entrenamiento en el cual es necesario ingerir proteínas y carbohidratos para optimizar las adaptaciones musculares de fuerza, hipertrofia y repleción de glucógeno muscular.”
Existen diversas estrategias para optimizar las respuestas adaptativas al ejercicio gracias a la nutrición. Una de ellas, descrita por Schoenfeld, Aragon y Krieger (2013) estableció “consumir proteína durante y en proximidad a las sesiones de entrenamiento para facilitar la reparación muscular y aumentar así las adaptaciones de fuerza e hipertrofia pos ejercicio.
Por otro lado, dichas estrategias también hacen referencia a la necesidad de aumentar la ingesta de carbohidratos antes del ejercicio para aumentar, de esta manera, los depósitos de glucógeno; la ingesta durante el ejercicio para mantener los niveles de glucosa en sangre y la ingesta post ejercicio para re sintetizar el glucógeno muscular.
Suplementación con proteína y aminoácidos esenciales
Atherton, (2013); Campbell et al., (2007); Cermak et al., (2012); Kerksick et al., (2008); Stark, Lukaszuk, Prawitz y Salacinski, (2012) plantearon que una suplementación entre 20-40 gr. Es efectiva para aumentar la respuesta adaptiva del musculo tras el entreno de fuerza.
Podrá ingerirse entre 0,4-0,5 gr./kg. De proteína pre y post entrenamiento para favorecer la síntesis de proteína y evitar la destrucción muscular.
Suplementación con carbohidratos
Atendiendo a un estudio realizado por Kerksick et al. (2008), el consumo en el periodo de post  entrenamiento de altas cantidades de carbohidratos (8-10 g/kg/día) estimula la repleción de glucógeno. Concretamente, estos autores recomiendan la ingesta de 0,6-1 g/kg/h de carbohidratos durante las 4 a 6 horas posejercicio (primera toma durante los primeros 30 minutos) para contribuir a la adecuada resíntesis de los depósitos de glucógeno.
Suplementación combinada
Aunque la ingesta de carbohidratos por sí solos parece no estimular la síntesis de proteína, esto no quiere decir que la suplementación combinada de carbohidratos con proteína no sea interesante en el deporte, ya que, según Koopman et Al. (2007) “ aunque no parece haber mayores beneficios en cuanto al balance neto post ejercicio (diferencia entre síntesis y destrucción de proteína muscular), no se pueden olvidar los beneficios que aporta en cuanto a la re síntesis de glucógeno muscular”
Ventana anabólica
Como vimos anteriormente, existe de la ventana anabólica, y  En este sentido, siguiendo a Schoenfeld et al. (2013):
“el consumo de un ratio adecuado de nutrientes durante este periodo favorece tanto la reparación del tejido muscular como la re síntesis de las reservas energéticas (glucógeno muscular) de forma súper compensada, mejorando tanto la composición corporal como el rendimiento deportivo”
Diferencias según nivel de entrenamiento
Las diferencias entre los distintos niveles de entrenamiento puede venir explicada por la
Síntesis de proteína muscular que se eleva antes en los entrenados y en un periodo más breve, mientras que en deportistas no entrenados se produce más tarde, pero se mantiene elevada durante más tiempo (Burd, Tang, Moore y Phillips, 2009).
Aporte de macronutrientes
Los aminoácidos de cadena ramificada (leucina, isoleucina y valina) son aminoácidos esenciales que constituyen aproximadamente 1/3 de la masa muscular esquelética y su ingesta es adecuada para aumentar la síntesis de proteína muscular posejercicio, reducir la degradación de proteína muscular, mejorar la resíntesis de glucógeno muscular y, por consiguiente, ayudar a la recuperación del entrenamiento (Campbell et al., 2007)
En cuanto al tipo de proteína adecuada para consumir en el periodo cercano al entrenamiento, las proteínas de rápida asimilación, como por ejemplo la proteína de whey, son más efectivas a la hora de estimular la síntesis de proteínas; mientras que las de lenta asimilación, como por ejemplo la caseína, son más efectivas para frenar la degradación de proteína muscular (Tang et al., 2009).
Por otro lado, para mantener los depósitos de glucógeno de la mejor manera posible y evitar la pérdida del rendimiento durante el entrenamiento se deberían consumir carbohidratos en un ratio de 30 a 60 gramos por hora cada 10-15 minutos en una solución de 6-8 % de CHO (Jeukendrup, Jentjens y Moseley, 2005). Para la recuperación después del ejercicio se recomienda una ingesta de 1,5 g/kg de CHO durante los primeros 30 minutos para maximizar la resíntesis de glucógeno (Ivy, 1998).

Bibliografía

Huarte Prieto, J., & Yanci Irigoyen, J. (2016). Análisis del comportamiento de la ventana anabólica en persona físicamente activas: revisión bibliográfica. MHSalud, 1-14.


Para ampliar información sobre la revisión bibliográfica de Huarte Prieto, J., & Yanci Irigoyen, J. (2016): http://www.revistas.una.ac.cr/mhsalud

lunes, 31 de julio de 2017

Actividad física y buena alimentación (II)

En el siguiente esquema se muestra el proceso que sigue cada uno de los macronutrientes hasta que se convierten en energía y sustancias de desecho.















A continuación vamos a centrarnos en cada uno de los macronutrientes:

GRASAS: 1 gramo de lípidos genera 9 kcals. Las grasas se almacena principalmente en el tejido adiposo en forma de triglicéridos (3 ácidos grasos y un glicerol). Cuando realizamos un ejercicio físico de intensidad suave, pero de larga duración, son las grasas las encargadas de crear la energía para poder hacer dicha tarea. Es importante recordar la importancia de una intensidad suave para que los ácidos grasos sean el sustrato predominante, y no los hidratos de carbono, como queda de manifiesto en el siguiente gráfico:



HIDRATOS DE CARBONO: 1 gramo de HC supone 4 kcal. Se pueden ingerir de múltiples formas, como monosacáridos, disacáridos o polisacáridos. Se almacenan en el cuerpo como glucógeno (1 gr glucosa+2,7gr de agua). Este macronutriente podrá suministrar energía usando para ello oxígeno (vía aeróbica) o sin oxígeno (vía anaeróbica)l la ingesta de HC de carbono es muy importante no solo para generar la contracción muscular, sino también para evitar lesiones, enfermedades, etc. A su vez, el aporte de gr/kg peso que el sujeto debe ingerir varía según la intensidad del ejercicio.

PROTEINAS: 1 gramo de proteínas supones 4 kcals. Su función principal es estructural, pero cuando la demanda energética es alta debido a la falta de otras vías energéticas, puede participar de manera excepcional. Por ambas cuestiones, la ingesta de proteínas para los deportistas es muy importante porque no solo ayuda a la regeneración muscular y al excepcional aporte de energía, sino que también fomenta el crecimiento de nuevo tejido muscular.

bibliografia:

-Burke, L.M.; Hawley, J.A.; Wong, S.H.; Jeukendrup, A. (2011). Carbohydrates for training and competition, Journal of Sports Sciences, 29:1, 17 –27.


-Jeukendrup, A. (2014). A step towards personalized sports nutrition: Carbohydrate intake during exercise, Sports Medicine, 44:1, 25 –33.